Estaba en la cocina cuando escuche pasos en la escalera de la habitación y la puerta del baño, Anahi se había ido a bañar.
Un escalofrío recorrió mi espalda, estaba esperando este momento.
Me levante y la seguí, esa tarde había abierto dos agujeritos en la puerta vieja de madera
justo en el borde de un pliegue de la madera y lo había tapado con masilla del mismo color, respire profundo porque estaba muy nervioso y mientras Anahi estaba dentro de la ducha suavemente, con un destornillador pequeño, abrí el agujero de manera que podía ver a la altura de sus gomas.
En ese momento...
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