Ahí estaba yo, tumbada en la cama, abrazada a mi marido tras haber hecho el amor, pasando la palma de mi mano por su velludo torso mientras el besaba mi cabeza. Es una escena ya vista, algo ya vivido, el caso es que somos la típica pareja cuya vida, sexual y no sexual, esta gobernada por la rutina. Casi han pasado diecinueve años desde que empezamos nuestra relación. Vivimos un bonito noviazgo donde no falto ninguno de los ingredientes para que la nuestra fuera una bonita historia, al principio mis padres no le aceptaban, más tarde el tuvo que pasar muchos meses en el extranje...
Cantidad total de caracteres: 8286
Leer todo el relato erotico | Reportar abuso
Enviar relato a un amigo
Escriba sus comentarios
Debe iniciar sesisn para escribir sus comentarios