Ha sido una tarde larga.. Después de dejarte tumbada en mi cama, atada con mis dos pañuelos blancos, he tenido que bucear entre mis papeles y mis siempre caóticas notas durante horas sin descanso..
Algunas veces, te oia moverte en la cama.. Quizá tratando de cambiar de posición. Pese a que traté de dejarte en una postura cómoda, es normal que quisieras mover tus brazos.. O quizá simplemente tratabas de alcanzar a acariciarte, como la putita caliente que eras.. de encontrar un pliegue de las sábanas que pudieras introducir entre tus muslos para alcanzar un nuevo orgasmo, dejándolo por comple...
Cantidad total de caracteres: 2902
Leer todo el relato erotico |
Reportar abuso
Enviar relato a un amigo
Escriba sus comentarios
Debe iniciar sesisn para escribir sus comentarios