Ahí estaba José Antonio, aludido por su propio ego, estiraba las manos y movía la cabeza como una extraña muestra de posesión demoníaca, bailaba, daba giros, y se dejaba llevar por los ritmos electrónicos, que dominaban su mente y cuerpo, haciendo que se compriman y el estallido sea de furor, gozo, éxtasis, orgasmo…ahí estaba él… el único hombre extraño, el más extraño de todos los hombres normales, porque en ese lugar tenia que ser anormal, tenía que tener alguna desviación sexual, pero él no pertenecía a ese grupo, y tampoco a los normales.
Por un instante se le cruzó por la mente ,...
Cantidad total de caracteres: 7367
Leer todo el relato erotico |
Reportar abuso
Enviar relato a un amigo
Escriba sus comentarios
Debe iniciar sesisn para escribir sus comentarios