Quiero lamerte el culo
mientras revuelvo con un dedo el guiso,
ya vas a ver qué gordo es el chorizo.
Quiero amoldar tus tetas
al ansia caprichosa de mis manos,
y, en nubes de malsanos
sabores sumergidos,
cansados de lo clásico, aburridos
de vanos roces y sus goces vanos...
Quiero que nos fundamos
y seamos uno,
pegados por el sudor de nuestros cuerpos
y mi verga inflamada
remachándote el culo.