La casa no era muy grande. Una más entre las muchas de aquella urbanización
a las afueras. Pero era agradable a la vista. El lugar tampoco estaba mal. Parecía
tranquilo. A pesar de ser media mañana, no se veía un gran movimiento de
gente.
Me acerqué a la puerta principal, sin dejar de asombrarme de lo hermosa que
podía ser una casa si se decoraba sin demasiadas pretensiones. Pero mi trabajo
allí no era admirar la belleza del entorno, sino otra muy distinta. Tomando una
gran bocanada de aire, no porque necesitara hacer acopio de valor, sino porque
me gust...
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