Después que se lo dije, él, mirándome a los ojos, con infinita ternura y volviendo a introducir su pene en mi boca, dijo, con una voz autoritaria, que me impresionó y me gustó:
? ¡No. Aún no es tiempo. Debes aprender a hacerme llegar al orgasmo, sin utilizar tus manos!.
?¡Pero tío...!?dije, sacando su bello monstruo de mi boca.
?Deberás practicar varias veces, pero si no lo aprendes ahora, luego perderás el interés de hacerlo, una vez que ya hayas sido penetrada. Yo se lo que te digo.
Sometida a su conocimiento como había estado por mucho tiempo, no me quedó otra cosa que ha...
Cantidad total de caracteres: 42309
Leer todo el relato erotico |
Reportar abuso
Enviar relato a un amigo
Escriba sus comentarios
Debe iniciar sesisn para escribir sus comentarios