Jaime tardó un buen rato en decidirse a bajar del auto. No sabía por qué, pero una opresión en su pecho, algo parecido a un presentimiento, le aconsejaba encender el motor y marcharse a toda prisa. Desde antes que saliera de la oficina lo había invadido esa sensación de vacío, y tentado estuvo a aceptar la invitación que le hicieron sus compañeros de irse de parranda. No tenía ganas de volver a casa, mas cumplía tres años con su novia y debía hacerlo. No es que no le gustara estar con ella o que no la amara sino que… Algo andaba mal, se lo decía el corazón. Más por obligación ...
Cantidad total de caracteres: 13074
Leer todo el relato erotico | Reportar abuso
Enviar relato a un amigo
Escriba sus comentarios
Debe iniciar sesisn para escribir sus comentarios