Un mes sin vernos habíamos estado y ya casi nos subiamos por las paredes,
pero el ..momento llegó y ahora que ha pasado lo revivo perfectamente.
Cogí el tren desde madrid para llegar a la ciudad de mi amada y pasar con
ella la semana santa.
tras 6 málditas y agotadoras horas de viaje, llegué y la vi, allí estaba
en la estación, esperádome con los brazos abiertos y me apresuré hasta
acercarme a ella y poder abrazarla, solo fue un abrazo discreto frente a todo el
público, pero por la fuerza e intensidad de aquel, para nosotras significaba
mucho más.
Cantidad total de caracteres: 4078
Leer todo el relato erotico | Reportar abuso
Enviar relato a un amigo
Escriba sus comentarios
Debe iniciar sesisn para escribir sus comentarios