Aún recuerdo las veces que soñaba con ESMERALDA, me daba pena cuando me
encontraba con ella. En reiteradas ocasiones me disculpaba y no aceptaba las
invitaciones de mi subalterno para ir a almorzar o a tomarnos unos tragos,
hasta que un día cualquiera acepté y pasé un rato agradable entre charlas,
comida y trago. Así fue pasando el tiempo y ya tenía más confianza con
Esmeralda.. ya incluso era más cordial y amable con ella. Un día que
estuvimos de parrandón en su casa, su esposo se pasó de copas y se quedó
dormido a la media noche, momento en que aproveché para deci...
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